El servicio de Neuropsicología evalúa el funcionamiento cognitivo y analiza cómo se relaciona con el aprendizaje, la conducta, el bienestar emocional y las actividades de la vida cotidiana. La valoración puede incluir la atención, la memoria, las funciones ejecutivas, el lenguaje y otros procesos cognitivos.
La valoración integra los resultados de las pruebas neuropsicológicas con la historia clínica y evolutiva, la observación y la información aportada por la persona, la familia y, cuando corresponde, los profesionales de sus entornos habituales. Este proceso permite elaborar un perfil neuropsicológico, identificar fortalezas y áreas que necesitan apoyo y orientar una intervención ajustada.
La intervención puede incluir entrenamiento de estrategias cognitivas, apoyo psicopedagógico, adaptaciones de las actividades cotidianas y orientaciones para la persona, la familia, la escuela u otros entornos. ISOM presta este servicio en colaboración con la Fundación Summae, con el objetivo de que los resultados de la valoración se traduzcan en apoyos concretos que faciliten el aprendizaje, la participación, el funcionamiento cotidiano y el bienestar.