El servicio ofrece asistencia personal a personas autistas, con discapacidad intelectual o con otras necesidades de apoyo, para facilitar el desarrollo de actividades de la vida cotidiana y la participación en su entorno. El acompañamiento parte de las necesidades, preferencias y objetivos de cada persona y busca garantizar que pueda ejercer sus derechos y decidir sobre su propia vida.
Los apoyos se definen de manera personalizada y pueden facilitar la organización cotidiana, la movilidad, la participación en actividades formativas, laborales o comunitarias y el acceso a los recursos necesarios. La persona mantiene un papel activo en la definición de cómo, cuándo y para qué recibe el apoyo.
La asistencia personal contribuye a reducir barreras y a hacer posible una vida independiente, inclusiva y vinculada a la comunidad. El apoyo no sustituye las decisiones de la persona, sino que facilita que pueda desarrollar su proyecto de vida con las condiciones y los apoyos que necesita.