El Servicio de acompañamiento socioeducativo se dirige a adolescentes de 12 a 18 años en situación de riesgo que necesitan apoyo para avanzar en su autonomía personal y social. El servicio ofrece una figura profesional de referencia y un espacio de confianza desde el que abordar dificultades, tomar decisiones y construir objetivos vinculados a su momento vital.
El acompañamiento incide en la organización de la vida cotidiana, las responsabilidades personales, las habilidades sociales, la continuidad educativa o formativa y la vinculación con los recursos del entorno. El proceso se adapta a las necesidades, los intereses y el ritmo de cada adolescente, y favorece una participación activa en las decisiones que afectan a su propio itinerario.
La relación educativa sostenida permite reforzar los factores de protección y ampliar oportunidades. La vinculación con la familia, los centros educativos, los servicios sociales y otros recursos del territorio contribuye a prevenir situaciones de mayor vulnerabilidad y a favorecer la inclusión y el desarrollo personal.