Los pisos y viviendas asistidas se dirigen a jóvenes de 16 a 21 años que necesitan vivienda y diferentes intensidades de apoyo para sostener la vida cotidiana y su proyecto personal. El servicio combina el acceso a una vivienda con un acompañamiento adaptado a las necesidades de cada joven.
Los apoyos pueden incluir la organización doméstica y económica, la convivencia, la salud, la formación, el empleo, los trámites y la vinculación con servicios y recursos del entorno. La intensidad del acompañamiento se define de manera personalizada y se revisa a medida que evoluciona la situación.
Cada joven participa activamente en las decisiones sobre su proceso, de acuerdo con su situación y el marco de protección correspondiente. El objetivo es reducir barreras, consolidar habilidades para la vida cotidiana, ampliar las redes de apoyo y facilitar una vida autónoma, estable e integrada en la comunidad.