El servicio de mediación y convivencia ayuda a prevenir y abordar conflictos que pueden afectar a la vida en una vivienda, una comunidad u otros espacios compartidos. Ofrece un espacio de escucha y diálogo que permite comprender las diferentes perspectivas y trabajar antes de que las dificultades deterioren los vínculos o pongan en riesgo la convivencia.
La intervención acompaña a las personas en la identificación de los desacuerdos, la comunicación de necesidades y la construcción de acuerdos asumibles por todas las partes. También puede ofrecer apoyo en la organización de la convivencia, la definición de responsabilidades y la recuperación de dinámicas más seguras y respetuosas.
El trabajo se conecta con los apoyos y recursos de la comunidad cuando es necesario. El objetivo es reforzar las herramientas para gestionar los conflictos, preservar la convivencia y favorecer entornos estables e inclusivos.